Por segunda ocasión en apenas dos meses, estudiantes del Instituto Tecnológico de Ciudad Victoria tomaron las instalaciones del plantel para exigir la destitución inmediata de la directora Daisy Jessica Álvarez Vergara, a quien señalan por presuntos malos manejos financieros y falta de transparencia administrativa.
Desde la madrugada de este miércoles, alumnos bloquearon los accesos del tecnológico para impedir el ingreso de docentes, personal administrativo y principalmente de la directora del plantel. La protesta dejó a miles de estudiantes fuera de las instalaciones, mientras maestros que acudieron a laborar tampoco pudieron entrar.
Diego Orlando Pacheco Santiago, Presidente del Comite Estudiantil de la Sociedad de Alumnos (CESA) señaló que una de las principales inconformidades es que la directora presuntamente ya concluyó su periodo al frente de la institución, pero se mantiene en el cargo. Además, acusó aumentos injustificados en las cuotas escolares,educción de becas y apoyos, así como deficiencias en infraestructura y seguridad dentro del plantel.
En el pliego petitorio, los estudiantes denunciaron instalaciones en mal estado, laboratorios “inservibles”, falta de condiciones básicas de protección civil y presunto hostigamiento e intimidación contra alumnos y docentes. También acusaron bloqueos al comité estudiantil y una presunta afectación ilegal a la representación de la sociedad de alumnos.
Entre sus exigencias destacan la destitución inmediata de los responsables de la gestión administrativa, una auditoría transparente a los recursos financieros, el restablecimiento de becas y apoyos estudiantiles, respeto a la representación estudiantil y la instalación de una mesa pública de diálogo. Además, pidieron garantías de no represalias y un plazo máximo de 72 horas para obtener respuestas.
La movilización revive el conflicto ocurrido el pasado 19 de febrero, cuando estudiantes y posteriormente docentes también tomaron las instalaciones del tecnológico para exigir la salida de Daisy Jessica Álvarez Vergara. En esta ocasión, elementos de la Guardia Estatal acudieron al lugar únicamente para implementar un protocolo de seguridad perimetral, al considerar que se trata de una manifestación pacífica sin riesgo para la integridad de las personas.




